El Ángel de la Bendición Divina, de la Abundancia y de la Fertilidad
Cahetel es el 8º y último Ángel Guardián del coro resplandeciente de los Serafines. Su nombre divino significa «Dios Adorable». Portador de la dulce y receptiva energía de la Luna, Cahetel cierra el primer ciclo angelical materializando todas las bendiciones iniciadas por sus hermanos Serafines.
Es el ángel del Agua benéfica que apaga la sed, del rocío celestial que fertiliza la tierra, y de las cosechas abundantes. Cahetel representa la matriz materna, la protección del hogar y el amor incondicional que nutre el cuerpo y el alma.
Aquellos que nacen bajo su tutela irradian una calidez reconfortante y protectora. Tienen un vínculo muy fuerte con la naturaleza, el agua, la agricultura y la familia. Cahetel enseña la gratitud absoluta: es al agradecer al Universo por lo que se posee que se desencadena la abundancia.
En el ámbito del amor, Cahetel es el ángel del núcleo familiar. No favorece las pasiones tumultuosas, sino el amor materno/paterno, la ternura, la seguridad y la armonía bajo el techo conyugal.
Es el ángel a invocar por excelencia si deseas formar una familia, tener hijos o proteger un embarazo en curso. Su energía lunar es la matriz que permite que la vida brote de manera segura.
También ayuda a limpiar las memorias familiares transgeneracionales (los traumas heredados de nuestros ancestros) para ofrecer un hogar sano a las futuras generaciones.
Cahetel asegura la abundancia y el éxito de todo lo que se siembra con el corazón. Es el patrón de los agricultores, botánicos, marineros, oficios de la alimentación, así como de la inmobiliaria y la gestión de patrimonio.
Si tu comercio o proyecto atraviesa un período de «sequía», invocar a Cahetel permite hacer llover oportunidades y clientes. Transforma el trabajo arduo en una cosecha rica y provechosa.
Ayuda a encontrar el lugar ideal para vivir o trabajar, y purifica la energía de las casas para atraer la suerte.
En el plano físico, la energía lunar de Cahetel rige todos los fluidos corporales (sangre, linfa, agua) así como el sistema digestivo y el útero. Ayuda a drenar las retenciones de agua y a purificar el organismo.
Favorece un sueño profundo, reparador, rico en sueños proféticos o liberadores, y calma la mente atormentada por las preocupaciones materiales.
Cahetel es el gran purificador. Espiritualmente, limpia el aura de todas las escorias y energías negativas acumuladas. Es capaz de romper los malos hechizos y ahuyentar las entidades del bajo astral gracias a su luz de gran pureza.
Eleva el alma por el poder de la Gratitud. Trabajar con Cahetel es entender que decir «Gracias» al Universo es la clave mágica que abre todas las puertas de la creación cósmica.
En el Árbol de la Vida, Cahetel actúa entre Kether (la Voluntad absoluta) y Yesod (el Fundamento, la esfera de la Luna). Es el puente por el cual la chispa divina original viene a fecundar el inconsciente y el mundo de la manifestación.
El número 8 (símbolo de la infinitud vertical) subraya la circulación permanente de la energía entre el Cielo (que da el agua) y la Tierra (que da los frutos), cerrando así la obra de los ocho Serafines.
Ángel Cahetel, divino Dispensador de las Bendiciones celestiales,
Te invoco para que el rocío de tu amor purifique mi vida.
Concédeme tu abundancia, para que no me falte nada,
Y dame la sabiduría de ser siempre agradecido por tus dones.
Protege mi hogar, mi familia, y bendice los frutos de mi trabajo.
Aleja de mí las energías oscuras y los pensamientos de ingratitud,
Y ayúdame a ser una fuente de consuelo y calidez para los demás.
Que tu luz lunar me meza el alma de paz, hoy y siempre.
Amén.