A los 23 años, Joe Dispenza es atropellado por un SUV durante un triatlón. Su columna vertebral se rompe en varios lugares. Los cirujanos le dicen que nunca volverá a caminar sin una operación pesada que limitará sus movimientos de por vida.
Rechazando el pronóstico, sale del hospital. Durante 9 semanas, se encierra y reconstruye mentalmente, vértebra por vértebra, su columna cada día. Al cabo de 10 semanas y media, volvió a caminar.
Después de esta experiencia, dedica su vida a entender 'cómo' pudo suceder. Se forma en neurociencias, neuroplasticidad y epigenética.
Durante sus retiros masivos, un equipo de científicos acompaña a los participantes para mapear el cambio en sus ondas cerebrales (hacia ondas gamma) y probar mediante análisis biológicos las sanaciones espontáneas de cánceres o enfermedades degenerativas.
Ha demostrado que el cerebro no hace ninguna diferencia entre un evento real y un evento vívidamente imaginado. Para manifestar la sanación o un evento futuro (como la sincronicidad), se debe sentir la gratitud y la alegría de ese evento ANTES de que ocurra físicamente. La emoción es el imán, el pensamiento es la carga eléctrica.
Dispenza se basa en la física cuántica: la materia no es sólida, está compuesta en un 99,99999% de energía y espacio vacío. Si somos energía, debemos interactuar con el universo no como materia (cuerpo, dolor), sino como onda (conciencia).
Su método consiste en convertirse en 'nadie, en ninguna parte, en ningún tiempo' (el punto cero), para entrar en el campo cuántico infinito y seleccionar una nueva realidad potencial.
Una guía práctica, que combina ciencia y meditación, para acceder al campo cuántico y reprogramar su realidad fisiológica.
Cómo romper los hábitos neurológicos que nos mantienen en nuestro pasado para crear un nuevo yo.