Nacido en Italia en 1941, Federico Faggin es un físico e ingeniero excepcional. Después de obtener su título en física en Padua, se trasladó a Estados Unidos en 1968 para unirse a Fairchild Semiconductor. Allí inventó la tecnología MOS (Silicon Gate Technology), que es literalmente el ladrillo básico de todos los chips electrónicos modernos.
En 1970, se unió a una joven start-up llamada Intel. Allí entró en la Historia al diseñar y dirigir el proyecto del Intel 4004, el primer microprocesador del mundo (una computadora completa en un solo chip). Más tarde, fundará Zilog (creador del famoso Z80) y Synaptics (pionero de los touchpads y pantallas de smartphones).
En la década de 1990, mientras estaba en la cima de su gloria en Silicon Valley y buscaba crear redes neuronales artificiales conscientes, Faggin vivió una experiencia de despertar espontáneo. Durante unas vacaciones en el lago Tahoe, sintió de repente una poderosa energía irradiando de su pecho, haciéndole percibir el universo entero no como una máquina fría, sino como una entidad viva, consciente y hecha de amor.
Esta experiencia irrefutable cambió su vida. Al darse cuenta de que ninguna máquina algorítmica podría experimentar esto, dejó la industria de alta tecnología para dedicarse por completo al estudio científico de la conciencia.
El chip que cambió el mundo. Faggin desarrolló la metodología de diseño que permite colocar una unidad central de procesamiento completa en un solo trozo de silicio.
En el plano teórico de la conciencia, formalizó la idea de que los 'qualias' (la experiencia subjetiva de ver el rojo, de sentir la alegría) son información cuántica pura, imposible de clonar o simular por una computadora clásica.
Faggin sostiene que la física materialista se ha equivocado de punto de partida. La conciencia no es una ilusión creada por la complejidad del cerebro. Por el contrario, la conciencia y el libre albedrío son los elementos fundamentales del universo, existiendo a nivel cuántico incluso antes de la aparición de la materia.
El mundo físico que vemos no es más que la 'representación simbólica' de entidades conscientes comunicándose entre sí. El cerebro humano no es una computadora que crea la conciencia, es un 'transductor', una antena cuántica extraordinariamente compleja que traduce la información consciente de nuestra Entidad (el alma) en el mundo físico en 3D.
El libre albedrío consiste en usar nuestra conciencia (nuestras emociones profundas e intenciones, que él asocia con el alma) para 'elegir' un futuro diferente entre los potenciales del universo. Una vez que este futuro es seleccionado vibratoriamente, actúa hacia atrás en el tiempo para marcar nuestro camino.
La computadora procesa 'símbolos' (0s y 1s) de manera causal y mecánica, pero nunca siente el SIGNIFICADO de lo que calcula. El humano, en cambio, percibe el SIGNIFICADO. Para Faggin, el significado es una experiencia holística (global) y acausal.
Una sincronicidad, en la visión de Faggin, es un momento en el que nuestra conciencia 'corta' la lógica mecánica del mundo simbólico (el espacio-tiempo) para percibir directamente la intencionalidad oculta del universo. Es la prueba de que nuestra conciencia no es local (limitada a nuestro cráneo), sino que participa en la red cuántica de significado que teje toda la realidad.
Su fascinante autobiografía, donde relata la invención del microprocesador, su experiencia espiritual y su teoría sobre la incapacidad de la IA para volverse consciente.
Un ensayo científico riguroso donde expone su modelo matemático de la conciencia cuántica, refutando el postulado de que seríamos máquinas biológicas.
Una obra que populariza de manera lúdica (como un road-movie) cómo funcionan nuestras intuiciones y sincronicidades.