Hexagrama 22La Gracia (La Elegancia)
Superior : Montaña (Gen) - ☶Inferior : Fuego (Li) - ☲
« La gracia tiene éxito. En lo pequeño, es ventajoso emprender algo. »
Un fuego arde al pie de una montaña, iluminándola y revelando la belleza de sus contornos sin calentarla en profundidad. Este hexagrama habla de estética, arte, cortesía y la belleza de las formas exteriores. La gracia embellece la vida y fluidifica las relaciones sociales, pero sigue siendo un fenómeno superficial. Es útil para las pequeñas cosas del día a día, pero insuficiente para resolver las cuestiones fundamentales de la existencia.
« El fuego al pie de la montaña: la imagen de la gracia. Así, el hombre noble procede a la clarificación de los asuntos corrientes, pero no se atreve a decidir sobre cuestiones controvertidas. »
No se juzga un crimen de sangre según criterios estéticos. La elegancia es una cualidad, no una moral absoluta.
La Gracia corresponde al concepto junguiano de la *Persona*, esta máscara social embellecida que llevamos para interactuar armoniosamente con la sociedad. La Persona es indispensable: sin ella, seríamos bestias brutas (la montaña sin la luz). El arte, las maneras, el estilo son formas de inteligencia. El peligro es identificarse totalmente con su imagen (el narcisismo). No confunda el barniz con la madera maciza.
La Gracia es el Holograma, la magnífica ilusión de la materia sólida y colorida. La mecánica cuántica nos enseña que el 99,999% de la materia es vacío. Los colores, la belleza de una flor, la solidez de una montaña no son más que juegos de luz (electromagnetismo) rebotando sobre nubes de electrones. La gracia es el espectáculo majestuoso del universo manifestado, la matriz estética a celebrar sin ser engañados.